Un vampiro, un fantasma y un hombre lobo entran en un bar y... Being Human (BBC Three, 2009)


Un hurra por esta nueva oleada sobrenatural que afecta tanto a series como al cine de una manera más que evidente. Y ya no sólo se hace fuerte en las series yankis, ahora también se va haciendo hueco en las británicas (véase Jekill, Primeval o Dead Set), de menor presupuesto, pero con cierto saber hacer y denominación de origen que las hacen cuanto menos interesantes. Este es el caso de "Being Human", una de las mejores que he visto hasta la fecha. Enfocada desde un punto de vista costumbrista y con un sutíl humor británico, nos presenta el mundo de lo sobrenatural de una manera diferente, pero más fresca que a la que estamos acostumbrados.
En un barrio suburbial de Londres, en una casa típicamente británica, viven dos compañeros de piso: Mitchell (Aidan Turner), y George (Russell Tovey). Enfermeros de profesión pero vampiro y hombre lobo (respectivamente) de vocación. Y por si fuera poco, la casa en la que viven está ocupada por un fantasma nada convencional, Annie (Lenora Crichlow). Pero no todo sale como ellos se hubiesen imaginado; una revolución vampírica en ciernes, los tormentos de los hombres lobo y un descubrimiento sobre la muerte de Annie, hacen que la rutina cotidiana de estos tres cambie bruscamente.
Pese a ser una historia que consta de solamente 6 episodios más un pilóto alternativo, consiguen definir muy bien las personalidades de los protagonistas. Lo único que pretenden es comportarse como personas normales, pero los constantes giros de tuerca, y las calamidades que los hacen actuar de una manera que ellos aborrecen, crean el ambiente perfecto para una trama, como ya he dicho, diferente. Al estar siempre atormentados por su condición, es inevitable que se generen discursos morales sobre la sociedad y el papel que juegan en ella. Así, los cambios que tienen que adoptar para tratar de integrarse, hacen de catalizador para esos momentos en los que les es imposible hacerlo, provocando situaciones de tensión que, en definitiva, son la chicha de la serie. Mención especial a la interpretación de Rusell Tovey, histriónico en sus periodos pre-transformación y dramático en esos momentos intensos, nos proporciona una visión atípica de un hombre lobo que borda sin ningún tipo de duda. Y relacionado con esto último y los efectos especiales, la escasa cantidad de efectos infográficos hace salientable la trnasformación de Geroge en hombre lobo, totalmente artesanal y visualmente desgrarradora. Y por último, una pequeña pega sobre la evolución del vampiro en la cinematografía actual, ¿por qué cada vez les afecta menos la luz del sol?, ¿no eran criaturas de la noche?, esto viene a que Mitchell anda perfectamente bajo la luz del sol, casi sin afectarle... así cualquiera.

Por si alguien la quiere ver y no tiene ganas de leer subtítulos, al parecer Cuatro ha comprado los derechos de esta temporada. Y digo bien "esta", la BBC ha renovado la serie, después de la buena acogida de la primera temporada, para una segunda.



... se toman una caña, un café y una tila, respectivamente.


No hay desperdicios

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